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Por Miguel Gonzales
Nací en los Estados Unidos, pero mi alma es Colombiano.
No sirvo para ser Latino, ni Hispano, ni Americano.
Es cierto que hablo Español y tengo la sangre,
como parte de la cultura.
Pero mi identidad es mas compleja, es una mezcla, pero
aún es pura.
En el 1502 Américo Vespucci comenzó la
guerra contra los indígenas de Cartagena.
Hasta las mujeres peleaban, mientras los Africanos miraban,
antes de ser esclavos en mi tierra.
Buscaban oro en El Dorado, conquistaron tierra roja,
y dejaron Nueva Granada.
Nacieron nuevas gentes y culturas, de la Africa, América
Nativa, y España.
México como Colombia, y toda América Nativa,
es producto de un revolcón.
Como sancocho, major un mole, con sabor a campo, rancho,
tropical, y són.
En este país del Norte, donde nos hablan Inglés
y esconden los indígenas en reservas.
Nos llaman hispanos, latinos sin saber ni preguntar cuales
son las culturas nuestras.
Nos ofrecen escobas y trapos, picos y palos, también
la migra y deportación.
Porque ven un inmigrante que habla Español, sea
de México, Colombia, Peru o El Salvador.
Y yo les digo Que pena Don Mister
Mi gente es de esta tierra.
México y Africa viven en la sangre de mi cultura.
Como Colombiano nacido en Aztlán, donde la libertad
nos espera.
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